lunes, 1 de diciembre de 2014

El hombre de las abejas recorre los barrios. Partiendo los huesos de su carne, astilla, machaca y se sustrae del circuito electrónico ciudadano. La transición entre esto y aquello produce imágenes que están fuera de las imágenes. No en el sentido  de fuera de lugar sino en el de fuera de espectro. Un complejo perceptivo tiende a regular jerarquías pero tarde o temprano lo toca el rayo del desconcierto.

La ciudad es una lápida del desierto enterrado que raspa, sacude y desmaya la cara visible de las cosas. En una roca contra el mar  Bruna Toso en el personaje de Mara se revuelve el pelo - mientras unos funcionarios escolarizan a unos niños africanos- esa figura en el aire es una protesta y una seducción. 

El sol actúa sobre el pegamento del libro dejado en la silla, la próxima vez que se abra dará un crujido al momento del tendal. Todavía el sol pega en el lomo cuando el hombre de las abejas asiste sin querer a la imagen de un animal que huye. En una de las hojas que se sueltan puede leerse Hay dos maneras de parar un tren, a la superman y a la Buster Keaton. Arrullen al mar si pueden.

jueves, 20 de noviembre de 2014


La muestra la hacemos en el contexto de Galería por un día que es un proyecto del espacio Roseti.
Extranjeros en todos en lados.
No Tan Parecidos en Roseti
Domingo 23/11 de 18hs a 21hs.
RSVP: roseti125@gmail.com

martes, 21 de octubre de 2014

¿quién nos conduce?
El diablo probablemente
24 de octubre al 23 de noviembre
carrera 3#12c-98 Bogotá, Colombia

tatiana cevedo/joni b/tupac cruz/ericka florez & hernán barón/verónica lehner/la agencia/paulo licona/kevin mancera/rubén mendoza/ana maría millán /no tan parecidos/lucas ospina/ gabriela pinilla/mónica restrepo/maría isabel rueda/edwin sánchez/la silueta/antonio ungar/luisa ungar/antonio yemail

curaduría: alejandro martín maldonado

lunes, 8 de septiembre de 2014





Andar de noche.

Una libreta salvada de las llamas, una pasión sin tiempo y de muchos nombres,  llegó a las manos de Sir Richard Francis Burton durante la incursión en territorios de la guerra de la triple alianza. A catorce leguas de Asunción en un pueblo cerrado a los valles cercanos, resguardado a un lado por un tributario del río Paraguay, el Caañabé, y una cadena de fangales prácticamente imposible de vadear por el otro, el agente inglés copiaba prolijamente imágenes de esa libreta sentado en el cerro Mbaé. Una de esas imágenes esgrafiadas por Burton inicia la casa telepática: el hombre jaguar.

Mbaé puede traducirse del guaraní como fantasma. La violenta marea de las fronteras es una acústica en el lapso de las imágenes. Las imágenes que necesitan texto están perdidas. 

Cuando Cándido readaptaba su mano, en ese pantano de la guerra, sintió temblores en su derecha fantasma. Acordonaba el resto de brazo para que no se le volara la imaginación en esos cinco dedos del más allá y si bien el sistema le dio algún resultado no pudo evitar caer en la representación como fármaco, pintando manitos en pequeños pedazos de tela que llevaba al bolsillo.  Con el tiempo  las manitos dieron lugar a otros dibujos,  un arma, un sol, un pájaro, una nube era  garantía de lo mismo.

La imaginación en vías de telepatía es una doble entrada, muchas veces simultánea, al abandono y a la práctica. Ese origen y esa diferencia son resonancias de un cuerpo que se disuelve sin desaparecer.

La cama se dio vuelta como un bote. En la densa oscuridad las apariciones se mostraban flotantes, entre tiros y voces extrañas.  Los combatientes enervados en esa ramita de fusil atentos a las señales que circulaban por el Paraná. Las lecturas orientales de Burton irradiaron la selva paraguaya y al tigre que husmeaba en el campo de batalla.  

El jaguar es un cazador aleatorio, mantiene el ecosistema en tensión vital regulando especies, entiende la biodiversidad. El chamán entra al jaguar con el Yajé. El sueño de un cuerpo que transmite otro cuerpo. Dibujar a ciegas en una cámara que transfiere es el tiempo, una medida itineraria como la legua. La casa telepática entra a la telepatía con el dibujo.

Los vapores de mercurio son un recuerdo escampado en la intimidad del soldado López, ya ausentes le siguen dilatando los cartílagos. Un fallo límbico.

domingo, 24 de agosto de 2014


extranjeros en todos lados
no tan parecidos
ed. la silueta

Edición colombiana de trabajos de no tan parecidos.

Especial agradecimiento a Andrés Fresneda, a su encantador aplomo y pulso.

viernes, 15 de agosto de 2014

jueves, 31 de julio de 2014

jueves, 29 de mayo de 2014




La invitación por parte del Museo Urbano a intervenir con imágenes el hospital público me predispuso a ensayar una experiencia. Estoy preguntando, a propios y extraños, sobre lo que ven en esa escena abstracta que monté en la vitrina del Museo Urbano en el Hospital Argerich. A partir de la desgrabación de esas respuestas voy construyendo una historia y sigo la relación entre imagen-museo-hospital.

Rorschach salta a la vista aunque esta experiencia que ensayo no tiene la fiebre del diagnóstico comparte la inquietud por los modos de percepción de las imágenes, también la idea de que interpretar y calificar son marcas de estilo bien diferentes. Mencionar las Kleksografías y la orientación mesmérica de quien recibió el encargo de registrar por escrito la evolución de un famoso paciente ingresado al Hospital Clínico de la Universidad de Tübingen ayuda a resumir el espíritu de un lugar y de un momento en que ciencia y poesía se infiltraban mutuamente produciendo fallas y borrones. Esta señalización, carta de intención de futuro, puede agregar Sans Soleil de Chris Marker que también cuestiona sobre la posibilidad de una imagen, haciendo gravitar imágenes fílmicas a las que estamos acostumbrados (¿normalizadas?) alrededor de otras procesadas por un sintetizador.

Seudónimos de cementerio y manicomio, museo y hospital parecen mostrar, en su superposición,  que las imágenes como fármaco  (en este caso la farmacia es de Zeuxis y Parrasios) son recreación de una intuición que no tiene imagen; que en todo caso nos pide salir de la pantalla y ver alrededor.

lunes, 26 de mayo de 2014

sábado, 5 de abril de 2014





por invitación del museo urbano ocupo una vitrina en el hospital Argerich con estas tintas sobre papel de seda. Dibujos en la Boca.
Gracias Alfonso Piantini y Laura Escobar.